Me he enamorado de un zombie

Es inevitable. Tarde o temprano tiene que ocurrir. En cuanto que dejas de verlos como esos monstruitos comecerebros, es lógico que le veas el lado tierno a los zombies y que uno de ellos te atraiga… ¿Qué hacer entonces?

Menos mal que en mi carrera de Zombiología dimos una asignatura de psicología holocáustica y que puedo explicarte cómo es posible que te hayas enamorado de un muerto viviente.

No sé si alguna vez te han raptado pero, si no es así, habrás oído hablar del síndrome de Estocolmo, más bien conocido por el síndrome de «esto es el colmo».

Los zombies son como las serpientes, que a pesar de que lo poco agraciadas que son, el caso es que la gente se puede llegar a encariñar con una.

Recuerdo el caso de una chica que jugaba con su anaconda, una serpiente que tenía por costumbre, dormir con su dueña… hasta que ésta descubrió el motivo por el que la serpiente se empeñaba en dormir con ella: en realidad,  la encantadora reptiliana se estaba midiendo con la chica a ver si podía comérsela y algo parecido puede ocurrirte con un zombie… a pesar de lo cariñoso que pueda parecerte, es bastante posible que sólo esté pensando en convertirte en su postre… Luego no digas que no te lo he avisado.

No obstante, y para que no te quedes con un mal sabor de boca (nunca peor dicho), voy a darte algunas claves de lo que puedes hacer si te enamoras de uno.

1. Arráncale los dientes

Ya que te has enamorado y que nadie va a poder disuadirte para que te olvides de la pésima idea que acabas de tener, arráncale los dientes por lo menos. ASí podrás tener cerca a tu zombie de tu amor y a la vez vivir una vida segura sin traiciones ni bocados-sorpresa.

Lo sé, es bastante desagradable besar a alguien que no tiene dientes, pero, créeme, es mucho más desagradable besarle con los dientes puestos… más que nada porque en poco tiempo dejarías de estar enamorado y pasarías a estar hambriento de carne cruda.

Aquí te dejo una herramienta que te puede ayudar:

2. Átale en corto

Esta recomendación sólo sirve para zombies, que conste. Atar en corto las parejas nunca es buena idea pero atar en corto un novio o novia zombie, es lo mejor que puedes hacer, en especial cuando estás dormido. Como se te ocurra atarlo mal y quedarte dormido, tu churrizombi seguirá queriendo comerte aunque no tenga dientes y puede que la frustración le lleve a arañarte para tratar de arrancarte jirones en la piel y como eso ocurra, en breve acabarás siendo el churrizombie de alguien.

Aquí te dejo algo que te puede ayudar:

 

3. No le entregues tu corazón

… Y menos literalmente porque ya sabes lo que va a hacer si lo haces… en cero-coma te quedarás descorazonado, así que mejor guarda las distancias con el objeto de mantenerte en vida porque no se trata de convertirse en alguien mejor, ni de aprender valores… estamos en un puto holocausto zombie, a ver si te enteras… y por tanto lo que necesitas es sobrevivir, a ver si espabilas ya, que te vas a ganar dos yoyas.

4. Nada de sexo

Esto es una perogrullada pero he considerado importante mencionarlo porque hay mucho cazurro por la vida que puede estar preguntándose qué pasa si… en fin.

Por si se te ocurre la idea, te diré que pasarían dos cosas en caso de que llevaras la relación al plano sexual. La primera es la peste que vas a echar por pringarte con un churrizombie (que además va a ser muy frío en la cama, eso ya te lo aviso).

Lo segundo es la peste que vas a echar cuando te transformes porque, créeme, por vía sexual también se contagia el virus zombie, así que ya puedes estar quitándote esa mierda de la cabeza.

Como ves, he sido comprensiva, amable, sensible, en este tema pero si te cabe la mejor duda, te lo diré de una forma más clara:

¡NO TE FOLLES UN ZOMBIE, GILIPOLLAS!

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